
La planificación fiscal dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica. Con los constantes cambios normativos, la inflación y la presión impositiva creciente, anticiparse es fundamental para proteger el patrimonio, optimizar cargas tributarias y evitar contingencias futuras. En este artículo repasamos los puntos clave que todo contribuyente —personas y empresas— debe considerar para 2026.
1. Analizar tu situación tributaria actual
Antes de planificar, es indispensable conocer el punto de partida:
-
Tipo de impuestos que pagás actualmente
-
Declaraciones juradas pendientes
-
Créditos y débitos fiscales
-
Posibles inconsistencias o riesgos
-
Responsabilidad fiscal frente a AFIP y organismos provinciales
Una revisión integral permite detectar oportunidades de mejora y evitar futuros ajustes.
2. Optimizar la carga impositiva según la actividad
Cada actividad económica tiene un comportamiento tributario distinto. En muchos casos, la estructura utilizada años atrás ya no es eficiente para las reglas actuales.
Es clave evaluar:
-
Régimen impositivo más conveniente (Monotributo, RI, PyME, sociedades)
-
Beneficios aplicables según sector y tamaño
-
Deducciones posibles no utilizadas
-
Reorganización societaria para mejorar eficiencia
Una estructura fiscal adecuada puede reducir el impacto impositivo sin incurrir en riesgos.
3. Anticipar cambios normativos
2026 será un año con actualizaciones importantes en:
-
Ajuste por inflación impositivo
-
Nuevos criterios de AFIP en materia de fiscalizaciones
-
Cambios en regímenes de percepción y retención
-
Actualización de escalas y deducciones
Comprender de antemano estos cambios permite reorganizar decisiones financieras, evitar sorpresas y mejorar la previsión de caja.
4. Evaluar riesgos y contingencias
Una buena planificación fiscal también incluye analizar posibles contingencias:
-
Multas por incumplimiento
-
Fiscalizaciones en curso
-
Falta de documentación respaldatoria
-
Inconsistencias entre IVA, Ganancias e Ingresos Brutos
-
Riesgos laborales y previsionales
Esto ayuda a corregir a tiempo y minimizar el impacto futuro.
5. Contar con asesoramiento profesional
La complejidad normativa y la evolución constante del sistema tributario hacen que la planificación fiscal sea un proceso continuo. Contar con asesoramiento especializado garantiza decisiones seguras, transparentes y alineadas con la normativa vigente.
En Estudio VVL trabajamos junto a empresas y contribuyentes para diseñar estrategias fiscales eficientes, reducir contingencias y acompañar su crecimiento con respaldo profesional.